Impresionado estoy por esta música, ¡vaya cómo suenan estos chicos! Rompe esquemas la madurez musical que demuestran y muestran aquí. Tantas referencias me vienen, que desisto de hacerlo. Estos chicos hacen música que resiste cualquier perspectiva o etiqueta... Y mira que es fácil aburrirme con manidos sones electro-rockeros de muchas guitarras, pero estos alquimistas manejan sus pócimas con una sabiduría pasmosa. Es un disco precioso. Me encanta que sepan manejar el silencio, los desniveles en la intensidad, el tempo, el feeling... Música con corazón y con cabeza, Música.
Ya decía yo que me sonaba. Acabo de recordar que a finales del año 2008 fui a escuchar a Charlie Hunter en trío de guitarra, bajo, batería. Y la verdad, no me gustó. Lo que hacía el batería era, para mí, una plasta que aburría con su machaconería a las piedras, nada que ver con lo que hace aquí Scott Amendola. Encontré por casualidad los datos de aquel concierto. El baterísta era Tony Mason. Critico lo que hace -o hacía-, no lo que es. Acaso fuera el mejor baterista del mundo, pero lo que hacía allí me aburría. El guitarra aparte del virtuosismo que tuviera, me pareció aburrido también... Es posible que con doce años de edad lo disfrutara, no sé. El volumen del sonido era excesivo, para mi gusto, aunque dado lo aburrido y tópico de la música, acaso tratara de compensarla. En fin, me dio lástima. Aclaro que escuché el primer tema y discretamente me fui... (así que no sé si el resto sería mejor y/o yo no tenía el mejor día...). En los teclados estaba Eric Deutsch. Desde mi punto de vista, hacían una música infantil, pero igual es que soy un repunante. Sí, me inspira más emociones el silencio que algunas músicas...
Creo que de esto se deduce que un guitarrista dotado, a veces, para sacar toda su potencialidad musical -más allá de los "ejercicios gimnásticos", que en esto seguramente las máquinas nos superarán-.
Bueno, dejo esto como reflexión sobre un caso real y, se estuviera o no de acuerdo conmigo, en todo caso, lo digo de corazón, esto es, con honestidad, y yendo con ello en contra de los mitos, las etiquetas que a menudo no son más que "marcas comerciales" de la industria discográfica.
Aquí Charlie Hunter está muy bien, al servicio de la creación y de la música, no sé de quién será el mérito principal. Es posible que lo que le falte a Hunter, desde el punto de vista musical, lo suplan los demás, y del conjunto -incluyendo la selección de temas- salga un resultado superior a la suma de las partes.
Me agrada comprobar resultados más positivos de aquel guitarra en este magnífico álbum.
6 comentarios:
Excelente. Gracias!!
Soberbio este disco,gracias Ignoto.
Anónimo I / II:
Muchas gracias por pasar y comentar. Contento me pone que les haya gustado este CD.
Sigan viniendo... poco por estos lares, apenas un poco de música.
Abrazo para ambos.-
Impresionado estoy por esta música, ¡vaya cómo suenan estos chicos! Rompe esquemas la madurez musical que demuestran y muestran aquí. Tantas referencias me vienen, que desisto de hacerlo. Estos chicos hacen música que resiste cualquier perspectiva o etiqueta... Y mira que es fácil aburrirme con manidos sones electro-rockeros de muchas guitarras, pero estos alquimistas manejan sus pócimas con una sabiduría pasmosa. Es un disco precioso. Me encanta que sepan manejar el silencio, los desniveles en la intensidad, el tempo, el feeling... Música con corazón y con cabeza, Música.
Ya decía yo que me sonaba. Acabo de recordar que a finales del año 2008 fui a escuchar a Charlie Hunter en trío de guitarra, bajo, batería. Y la verdad, no me gustó. Lo que hacía el batería era, para mí, una plasta que aburría con su machaconería a las piedras, nada que ver con lo que hace aquí Scott Amendola. Encontré por casualidad los datos de aquel concierto. El baterísta era Tony Mason. Critico lo que hace -o hacía-, no lo que es. Acaso fuera el mejor baterista del mundo, pero lo que hacía allí me aburría. El guitarra aparte del virtuosismo que tuviera, me pareció aburrido también... Es posible que con doce años de edad lo disfrutara, no sé. El volumen del sonido era excesivo, para mi gusto, aunque dado lo aburrido y tópico de la música, acaso tratara de compensarla. En fin, me dio lástima. Aclaro que escuché el primer tema y discretamente me fui... (así que no sé si el resto sería mejor y/o yo no tenía el mejor día...). En los teclados estaba Eric Deutsch. Desde mi punto de vista, hacían una música infantil, pero igual es que soy un repunante. Sí, me inspira más emociones el silencio que algunas músicas...
Creo que de esto se deduce que un guitarrista dotado, a veces, para sacar toda su potencialidad musical -más allá de los "ejercicios gimnásticos", que en esto seguramente las máquinas nos superarán-.
Bueno, dejo esto como reflexión sobre un caso real y, se estuviera o no de acuerdo conmigo, en todo caso, lo digo de corazón, esto es, con honestidad, y yendo con ello en contra de los mitos, las etiquetas que a menudo no son más que "marcas comerciales" de la industria discográfica.
Aquí Charlie Hunter está muy bien, al servicio de la creación y de la música, no sé de quién será el mérito principal. Es posible que lo que le falte a Hunter, desde el punto de vista musical, lo suplan los demás, y del conjunto -incluyendo la selección de temas- salga un resultado superior a la suma de las partes.
Me agrada comprobar resultados más positivos de aquel guitarra en este magnífico álbum.
Sensaciones:
Maravillosos tus comments. Benísima es tu opinión, comprometida desde lo personal; desarrollando análisis específico, vivencias y conclusión.
Un lujo.
Feliz de contarte entre todos los que conformamos TE.
Muchas gracias por pasar.
Abrazo.-
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