lunes, 7 de junio de 2010

Recibo el pellejo de la fotografía velada.

La hemos vuelto geranio

y luego cada uno

le hechó encima su puñado de tierra.



Dije:

Si no habla para no abrir la boca

que sueñe para que parezca que sueña.

(Y subió la voz en un estertor que se pretendía orgulloso.)



Ahora escribo con la letra de mi puntilla japonesa

el trazo de un pan fresco que obedece sobre el plato.



El amor ha venido al mundo

para que escuchemos mejor

el rostro inválido de las soluciones.



Cuando llegue

reconocerán el lugar a codiciarle.



Autor: Romina Berenice Canet

No hay comentarios: