...
Buenos hombres los sepultaron
tristemente
Flores que flotaban los sepultaron
tristemente
Y las mujeres pálidas
susurraron un entierro en primavera
Las mujeres pálidas gimieron
-retorciendose como gardenias-
y anunciaron el comienzo de un nueva pelea.
A lo lejos
se oyó
la sed
la sangre
el desamor
Se oyó
el mar
sin
el mar
la piedra sin piedra
Las mujeres pálidas
entonces
escribieron con sus huesos conquistando los pasillos
Las buenas bestias
en cambio
arrancáronse dignamente el corazón
que ya no latía
con su antigua
suavidad
Autor: Elisa Gagliano
1 comentario:
Gracias!
qué dolor qué bellor
Vlt.
Publicar un comentario